Los pacientes de nuestra clínica que son fumadores siempre nos consultan al respecto de la mejor manera de evitar cualquier problema con su salud bucodental. La mejor solución es dejar el tabaco ya que afecta no solo a los dientes si no también a las encías, lengua y paladar.

Esta opción a veces no se contempla y, en otros casos, suele ser una solución que se plantea a medio o largo plazo. Sin embargo, la salud no espera y el paciente fumador tiene que tomar medidas para paliar los efectos negativos del tabaco en su boca.

Soy fumador ¿Cómo puedo cuidar mi boca?

Vamos a facilitarte una una serie de consejos para ayudarte a evitar los problemas derivados del hábito de fumar:

  • Cepillarse los dientes adecuadamente. Tres veces al día es lo esencial, pero si eres fumador deberás hacerlo con mayor frecuencia. Después de fumar es cuando hay más residuos en la boca. La lengua es una de las partes de la boca que se ve más afectada por el tabaco, por lo que procura poner especial atención en su cuidado y cepillado ya que el tabaco afecta al paladar y por lo tanto altera el sentido del gusto.
  • Hilo dental: asegúrate de remover la placa bacteriana alojada entre los dientes y evitarás problemas periodontales.
  • Enjuague bucal: dos veces al día para, gracias al flúor que contiene, reforzar y cuidar el esmalte de los dientes. También te ayudará a combatir el mal aliento que produce el tabaco.
  • Mascar chicle: si bien no sustituye en ningún caso a una correcta higiene dental, favorecerá el flujo salival, evitando la sequedad en la boca.
  • Hidratarse: el agua evita que la boca se mantenga reseca. Bebe agua con regularidad y evita el consumo de alcohol en esceso, ya que disminuye la producción de saliva, dejando la boca seca y expuesta a enfermedades.
  • Visitar al odontólogo: una revisión dental con regularidad te evitará problemas no solo estéticos, si no también de salud bucodental, como enfermedades en las encías.
  • Dejar de fumar: el tabaco es un problema para tu salud, no solo bucodental, por lo que la solución siempre pasa por abandonar el consumo de forma gradual.

El daño que provoca el humo del tabaco en la salud bucodental va más allá del clásico y conocido efecto de manchar los dientes y la halitosis. Su verdadera y mayor amenaza es silenciosa y no se ve. El tabaquismo está estrechamente relacionado con la enfermedad periodontal, provocando la pérdida de piezas dentales, y es, junto al alcohol, el principal causante del cáncer oral. La boca es el lugar donde se manifiestan con mayor claridad los efectos del tabaco. Los fumadores tienen mayores niveles de bacterias patógenas y presentan una disminución de las defensas frente al ataque bacteriano.

Como puedes comprobar has de ser especialmente cuidadoso, y si bien puede resultar cansado incidir tanto en ello, es una cuestión de salud. La mejor opción siempre será dejar de fumar, tanto para la salud como para tu bolsillo.

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